La lleva, las trais, la pasás

Más sobre el Proyecto

LILHA

LILHA es una asociación civil sin fines de lucro, creada en 2015 para trabajar temas relacionados con la sociedad desde el arte. Ofrece un espacio para residencias artísticas en San Francisco, Nayarit, dirigido a profesionales con propuestas relacionadas con el compromiso socio-ambiental, el encuentro entre el arte, las humanidades y la ecología, apostando por el intercambio y la interculturalidad para fortalecer el campo del arte a través de experiencias transformativas.

TRANSVERSAL

Una plataforma que versa sobre historias, espacios y experiencias alrededor del arte y su huella social, y que explora el binomio arte-educación a través del elemento lúdico para el diseño de experiencias de aprendizaje social. En otra línea de acción, el Archivo Transversal reúne registros históricos del acontecer artístico local y actual, desarrollando bitácoras virtuales para su libre consulta y difusión. El eje central de esta labor es documentar y visibilizar data valiosa sobre distintos proyectos de exposición y producción cultural de la ciudad.

María Eugenia Cordero

Artista, proponente y curadora de proyectos de prácticas artísticas que profundizan en las cuestiones de género. Co-fundadora de la Residencia Artística Barda del Desierto; Patagonia, y del proyecto curatorial Interjecciones SUR. Co-curadora de “Practicas artísticas Poscoloniales” del IV Congreso de estudios poscolonialidad, pensamiento fronterizo y transfronterizo en los estudios feministas. Es co-coordinadora del proyecto curatorial Prácticas artísticas decoloniales “Coreografías de la denuncia, prácticas artísticas y territorios de memoria”.

El nombre “La lleva, las trais, la pasás” alude, desde tres diferentes regiones (Colombia, México y Argentina), a un juego muy popular donde quien “lo tiene“ persigue al resto, hasta alcanzar a alguien para “podérselo pasar”. Así, este programa pretende transmitir, de uno a otro, de experiencia en experiencia, posibilidades transformadoras hacia una conciencia para la equidad, confiando en que desde la reflexión compartida y la acción colaborativa, con la actitud de apertura que nos ofrece el “juego”, existe la posibilidad de crear una realidad más justa y amable.